
Ayer me quise dar una vuelta, por las calles para ver que habia de nuevo.
Una de las cosas que mas llama la atencion, es ver esas pinturitas graficas ya en todos los postes hace un tiempo de la Teleton y todos los acontecimientos que contrae. Sin duda que estos treinta años no han sido en vano, la contribucion que a hecho la Teleton no es tan solo a los niños con alguna discapacidad, sino que son dos dias en que los chilenos se unen por una buena causa y en que las personas reflexionan de la vidan que han llevado sanos o salvos. Pero mas alla de de todo el valor generado por la fundacion, unos que siempre han estado y que sin ellas no se cumplirian los tan grandes objetivos, son las grandes coorporaciones y marcas en esta causa.
Pero ... ¿Cuanto sera el beneficio que obtienen al ser participes de esto?
Uno de los mayores opositores a este suceso es Francsco de la Maza quien no permite que en toda su comuna se publiciten avisos de las empresas que participan en este evento solidario, sólo autoriza logos y frases de la Teletón. ¿La razón?, es simple: toda publicidad pública de ese nivel tiene que ser licitada, a todos por igual. Por su parte, Don Francisco y su equipo de marketing afirman que “344 comunas del país nos apoyan, sólo Las Condes por segundo año se abstiene”.
En este enfrentamiento mediático han saltado a la palestra una serie de actitudes, de razonamientos encontrados y enfoques contrapuestos que no han pasado en vano y me parecen necesario comentar aunque sea a la pasada. Porque cada uno de ellos han sido elementos latentes y discutibles cada vez que la Teletón se apodera de todos los medios de comunicación del país durante dos meses, todos los días, a cada minuto, hace más de una década.Primero. El poder fáctico de la Teletón, en conjunto con Don Francisco, arrasa, demuele, tapa, cualquier intento de controversia, o de pregunta, o de duda, o de legítima negación a sus plausibles pero también relativas metas o propósitos. Este escenario “intocable” lo han sentido varios personajes del ambiente cultural y farandulero del país. No permiten distensión, sólo consenso, sólo acatamiento. Es cosa de preguntarle al escritor Enrique Lafourcade, animadores de la televisión y artistas que no se han querido sumar a su exceso e ilimitado protagonismo, o a gente común y corriente. “Es muy fácil hacer caridad con la plata ajena”, dicen algunos, “¿cuánto se ha beneficiado Don Francisco de la Teletón en su carrera nacional e internacional? ¿la Teletón la ha usado para sus fines profesionales? ¿por qué no deja el camino a otros que también pueden y desean?”, dicen otros. O como asevera De La Maza (alcalde de Las Condes): “suena a mafia, se les critica con base y aflora la maquinaria que cubre todo, es difícil discrepar con ellos, parecen vacas sagradas”.
Sin embargo, la Teletón se ha convertido es una macro empresa y en un evento nacional. Por lo tanto, ya no es de unos pocos, es de todos los chilenos. Simplemente porque la mayoría de los chilenos aportan peso a peso y comprando, además, los productos relacionados en el mercado consumista. Tan claro y tan perentorio como esta deferente afirmación. Entonces, la fuerza magnánima de la Teletón la dan millones de chilenos, todo el país, no es una persona o un equipo profesional o una empresa determinada. La Teletón hoy nace y muere porque el país así lo quiere y lo permite. Por cierto, en esta magnitud benéfica Don Francisco, y el directorio de la Teletón, no pueden ni deben abstraerse de todos los comentarios, críticas, censuras, objeciones, opiniones y razonamientos, cada uno de ellos atendibles y propensos a evaluar con el único fin de hacer de la Teletón un medio extremadamente solidario para miles de compatriotas que la pasan muy mal tras una malformación genética, de una enfermedad congénita o de un accidente.
Ahora bien, el aporte a este causa ya es solo tarea de los chilenos, por lo tanto todo seguira tal cual y mas celebrando 30 años.